ENCANTADO DE CONOCERTE

Sí, gracias hermano. Tu amable actitud contrasta un poquito con un ligero brote de crispación que se ha producido en tu sistema nervioso. De todas formas te daría mi mano aunque fueses el más feo de los reptiles, y ya que a estas alturas de la representación no es posible discernir técnicamente lo que es cierto de lo que no lo es, he decidido crear una realidad a la que por supuesto estás invitado. Tu participación es de lo más valiosa, de hecho formas parte del Plan. Quizá no te hayan informado bien, pero ¿sabes a quién estás saludando?
Entre vosotros también hay disparidad de pareceres.
También hay dudas.
Sabed que ya no es necesario seguir ensuciando los cielos,
ni envenenar la comida,
ni tratar de confundir a los niños.
Nos adaptamos a cualquier eventualidad...
¿Sorprendido? No lo creo.
No hace falta que os disculpéis (la culpa no es real),
ni que restituyáis inmediatamente los recursos (son infinitos).
Podemos compartirlo todo, hermano. De muy buen grado.
No importa lo lejos que os haya llevado vuestra ambición egótica.
Todo es recuperable, la Sustancia es inacabable.
También sabemos que la tecnología es indistinguible de la magia: soluciona los problemas intelectualmente irresolubles.
Y al revés.
Sólo una cosa: Huéspedes y Anfitriones viven en la misma casa. La diferencia entre ellos es una cuestión temporal. Uno llega, y otro ya estaba. Uno se marcha y otro se queda.
Si eliminamos el tiempo, nosotros somos vosotros.
Empezamos de nuevo desde el punto en que nos perdimos.
Preferimos quedarnos en casa, así que id recogiendo la basura acumulada ¡y que regrese el azul natural! Por supuesto nos gustaría mucho que os quedaseis un rato más por aquí, porque sinceramente creo que podemos pasarlo muy bien todo el rato.
Feliz apertura.