13.2.07

LA CANCIÓN DEL SILENCIO: LO ÚNICO QUE NO CANTANDO CANTA


Hay muchas maneras de viajar, si bien es cierto que todos los caminos son el mismo camino para el que viaja. ¿Quién es ese señor?

Para el capitán Cuqui aquel amanecer invernal era como todos. Distinto.

—Haga llamar al guardamarina Pepe Toño. No por nada sino porque es la única manera de que deje de recoger jabones en todo momento. Hágale venir, se lo ruego.
—¡Sí, mi capitán! (y de otros también).

PEPE TOÑO ENTRA EN EL DESPACHO DEL CAPITÁN CUQUI

—Siéntese, haga el favor.
—¡Si, mi capitán y el de el resto de la tripulación!
—Dígame, ¿porqué me gritan todos? ¿Han hablado todos ustedes con el médico y les ha dicho “siento tener que comunicarles que el capitán es sordo”? Huelga decir que esa información sería de gran ayuda para mí, pero a pesar de mi condición, estoy dispuesto a aceptar su silencio como respuesta siempre que ese silencio sea verdadero.
¿Está usted en silencio a parte de cuando hablo encima de su silencio? De ser así todo el rato, nunca sabríamos si está usted en el verdadero silencio, a parte del silencio mecánico y consensuado por la especie desde las épocas más pretéritas. Dígame, ¿está estando usted en silencio?

DESPUÉS DE LA RESPUESTA DEL GUARDAMARINA SE OYE CÓMO UNA MUJER DICE DESDE ALGÚN LUGAR EN CUBIERTA:

“Algo está cubriéndonos capitán…”

transcurrido un silencio corto, el capitán despierta de un breve sopor

—Guardamarina Pepe Toño, puede regresar a su tarea más habitual. Qué buen peinado trae hoy, ¿cómo consigue que se le pegue a las orejas de esa manera? Bueno, ya me contestará otro día.

El capitán Cuqui, a partir de ese instante en que creyó haber escuchado el cálido susurro de una entidad femenina, se entregó a la observación silenciosa del ultraterreno despliegue de luz matinal que llegaba hasta sus ojos a través de un ventanuco redondo al lado del escritorio. El mar devolvía el reflejo del mar.

Iluminado y oscuro.

6 dijo:

Anonymous Anónimo dijo...

¿No olía a maría?

Pienso que, de ser así, el naufragio estaría a botepronto. Porque de lo contrario, es decir, si el silencio era una luz, es posible que en cubierta no dijera nada aquella voz de mujer. Ni siquiera que hubiera mujer y cubierta, ni ojo de buey o ventanuco, ni Pepe Toño, ni Capitán, ni sueño del mismo sueño. Cosa que es más que cierta, por otro lado (el nro.3): Cosa callada, espacio puro y eterno, infinito silencio.

17:07  
Blogger fran rubio dijo...

Alguien me dijo alguna vez:
"Cuando hay ruido, el olfato pierde eficacia".
Es muy posible que todo lo que digas sea cierto.

18:19  
Blogger WODEHOUSE dijo...

Yo no puedo cocinar con los cascos puestos escuchando a "Los ramones".En serio,que pierdo gusto y olfato!!!Muack.Hoy reparto besos.

18:26  
Anonymous Anónimo dijo...

Nada cubría a la mujer. No estaba en cubierta. Era una voz.
Y la voz tenía interés en el verdadero silencio, mucho interés: su voluntad de existir sólo junto a él tenía sentido. Sin él nada podría darle existencia, sólo en él tenía cabida.

Mirada, risa y lágrimas se las puso el reflejo, la brisa y la sal del mar.
Puede que le gustara el dizfraz, por el frío. Tenía frío, por eso imaginó que algo la cubría junto al capitán, que no se sabe si tenía frío pero sí le envolvía la ensoñación.

Sssshhhh

01:04  
Blogger fran rubio dijo...

Algo vive a través de ellos, algo que el silencio hace reconocible...

12:43  
Anonymous Anónimo dijo...

Cantemos todos, pues, la canción del silencio...

11:22  

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