22.10.07

VIAJE AL CERO (Versión hágalo)


¿Se ha preguntado alguna vez qué clase de resultado es cero entre cero?
Haga la prueba en una calculadora y vea qué le dice al respecto.
En la mía dice: “no es ningún número”.

Cuando cero se multiplica por sí mismo, el resultado es sí mismo.
Cuando se multiplica por otro número, el resultado es cero.
Invariablemente.

¿Qué es un abrazo sin cero?

—Gire en la primera rotonda, es decir, la rotonda cero, y cuando llegue a la segunda rotonda, es decir, la rotonda uno, habrá experimentado la unicidad escindida.
—Gracias, ¿los querubines me los puedo llevar a casa para sentarlos en mis rodillas mientras vemos todos la tele?

¿Cómo podemos experimentar el cero?
Las primeras propuestas llegadas desde un pueblo de siete habitantes fueron estas:

1. Viajando en árbol.
2. Entregándose al vacío sinceramente. (Cerrar los ojos y acurrucarse en un rincón no sirve para nuestro propósito. Aunque no tenemos por qué saberlo. El resultado en cualquier caso es cero).
3. Pidiendo a una calculadora que divida cero entre cero y observando la respuesta con detenimiento.
4. Haciendo la o con un canuto.
5. Durmiendo o muriendo.
6. Queriendo en casa a alguien.
7. Desapareciendo.

En mi primera clase de inglés se me ha pedido que construya una historia en torno a cinco palabras escritas en unas tarjetas a elección del profesor.
Las palabras eran: pájaro, nido, pato, piedra y guante.
La primera historia que apareció en mi conciencia me envió directamente al cero.
Cuando me recuperé, reproduje la historia y envié al teacher al cero.

Visitamos nuestras antiguas casas, como fantasmas, dando algunos rodeos, pues ya casi no nos acordábamos de dónde estaban. Y sí. Las casas parecen seguir estando en aquél mismo sitio que imaginábamos.

Pero el caso es que nunca nos hemos movido de el sitio.
El cero otra vez. Acaso la última.

7 dijo:

Blogger WODEHOUSE dijo...

Me gusta mucho, enhorabuena.

No encuentro diferencia entre el infinito y el cero. Ambos son dos extremos intangibles.


Aunque infinitas veces me siento cero, pero cero veces infinita.

11:42  
Blogger fran rubio dijo...

Pero, ¿seguro que has contado bien?

Yo por ejemplo, tengo problemas para contar personas cuando soy uno de los contados, porque no suelo verme bien. A veces no me cuento, y otras me cuento más de una vez.

14:03  
Anonymous Pitita Ridruejo dijo...

Mire usté, yo si va a hablar de las cosas esas de experimentar el cero pues me viene muy bien porque sabe usté que a mi también me pasan esas cosas.
Hay ceros que no me caben en el cuaderno y otros ceros son tan chiquininos que me podría pasar la tarde entera para llenar un folio con todos ellos.
O por ejemplo lo de experimentar el cero con un canuto. Esta semana iba acompañando a una amiga en el autobus hacia Alcorcón y resulta que me di cuenta de lo redonditas perfectas que son las rotondas de estos caminos de Dios. Eso digo, yo ¿cómo hacen estos trabajadores de Dios esa circunferencia tan perfecta ¡¡¡SERA CON UN CANUTO ENORME¡¡¡ digo yo.
Y muy buenas tardes tenga usté.

15:53  
Blogger fran rubio dijo...

Querida señora,es usted muy amable al verter sus comentarios en este espacio.

La próxima vez que viaje a Alcorcón, fíjese en la rotonda número cero. Se dice que es muy propicia a apariciones marianas, y sabiéndola tan devota, estimo que esta información será de su agrado.

23:09  
Blogger WODEHOUSE dijo...

Eso tiene fácil solución, solución Una-One, llevando espejo retrovisor en las patillas de las gafas. Podrá verse usted a sí mismo y a la vez contar con total soltura incluyéndose a usted. Pero claro se contará como alguien externo a sus circustancias, como si fuera un extraño, ya que se verá desde afuera. Por tanto gozará de poca intimidad y sí mucho cohibimiento al sentirse fuera de sitio. Pos tanto propongo la solución dos (two)consistente en mirarse desde dentro con una microcámara ubicada bien en el estómago o bien en el recto, a través de la tráquea, pasando por el tubo digestivo.
A qué peluquería irá Pitita, parece un capitel corintio, su marcado a prueba de vendavales le resultará imprescindible en los giros rotondiles. Nunca he sabido quién y por qué tiene preferencia...chao.

10:47  
Blogger martinleiton dijo...

Me gusta lo de los querubines, es algo que he sentido a veces y es una buena manera de documentarlo; concozco gente que cuenta personas de a miles...yo no se si aciertan pero menuda pretensión!

13:27  
Blogger fran rubio dijo...

A mí, como a ti, me pasa todo eso que dices.

13:42  

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