9.2.10

MEMORIAS DE UN ORGANISMO BÍPEDO


Estoy de pie.

No tengo que hacer nada, todo se hace naturalmente.
El cuerpo vehículo se encarga de todos los pormenores del equilibrio y la suspensión.
Observo pequeños ajustes y sutiles balanceos…
De alguna manera todo se ha organizado para evitar la caída, lo que me permite ocuparme de otras cosas sin atender especialmente a mi postura erguida.

Pero el caso es que la observación de este extraordinario fenómeno de equilibrio autónomo me provocaba tal curiosidad, que esa observación acabó siendo mi único cometido mientras estaba de pie. Es por ello que cuando quería hacer otras cosas que no son esa, me tumbaba.

Al cabo del tiempo terminé por renunciar a esa búsqueda de significado y comencé a dormir de pie. Lo curioso de esto es que cuando me dormía me caía, de modo que concluí que “eso” también duerme, y además lo hace al mismo tiempo que yo. ¿Yo? ¿Hay alguien más?

Pasó más tiempo y tras comprobar la ineficacia de los canales habituales de comunicación normal entre ambas entidades (ignoro quién habla ahora), resolví poner en cuarentena la idea de que existía un otro, hasta que un día adopté la convicción de que tal entidad no existía. A partir de entonces ya no pude volver a ponerme en pie de ninguna manera. En todo intento acababa cayendo al suelo irremisiblemente. Ahora notaba una ausencia. Su ausencia.

Esta repentina comprensión tuvo como consecuencia el inicio una larga andadura de indagación acerca de la naturaleza de una entidad de cuya existencia sólo he obtenido una suerte de evidencia inversa. Para mí es suficiente, pensé en ese momento.

Ahora bajo de una roca y ando sin más.

Todo deseo de verificar la otredad me ha abandonado definitivamente. Los aromas que traen los vientos del desierto despejan por un momento mi pensamiento dejando paso a la claridad y el discernimiento. El camino hacia la singularidad es el regreso desde la multiplicidad. Aquí no había nadie sino tú.

9 dijo:

Blogger Santiago dijo...

Precisamente ando yo con eso de los pies, el equilibrio...el centro....abajo, arriba y respira.

Bailo, y esas tres premisas: tierra, cielo y respiracion, me guian en el decurso. La otredad suena como a armario de viejo. Que bien todo fran!!

11:50  
Blogger fran rubio dijo...

Tierra, cielo y respiración...
Muy buena trinidad Santiago, y qué bien vamos yendo.

12:52  
Anonymous Anónimo dijo...

A veces, es fácil hablar de lo que no se conoce, con la intención de ayudarse en otro... Quizá tan difícil como hablar desde el conocimiento, en vez de quedarse callado.

Muchos cuerpos, un solo ser. Un ser que elige cada cuerpo para ser...

A cada uno le toca cuando le toca, por mucho que otros se empeñen en tocarle.

Hay que respetar el transcurso.

Se que te mueve más la buena intención que el conocimiento directo y eso te hace humano, Fran.

02:02  
Anonymous Anónimo dijo...

En esta ocasión

02:03  
Blogger fran rubio dijo...

¿Tan increíble te parece que pueda hablar desde el conocimiento experimentado?

Te sugiero un experimento: ponte de pie y observa tu cuerpo buscándose la vida para mantener el equilibrio.

Si no prestas la debida atención, las consecuencias de este simple hecho te pasarán desapercibidas.

12:04  
Anonymous Anónimo dijo...

Yo te sugiero el mismo experimente:
ponte de pie si puedes manterer el equilibrio y observa la vida buscándote en tu cuerpo.
Si no prestas la debida atención, las consecuencias de este simple hecho te pasarán desapercibidas.

13:58  
Blogger fran rubio dijo...

Vuelve a leerlo con detenimiento.

23:28  
Anonymous marinerito verde dijo...

me dijeron que guardan la realidad objetiva detras de la nevera puesta de manera que casi no toca los muelles. un dia vamos a mirar

00:03  
Blogger fran rubio dijo...

ahora me explico ese zumbido discontínuo. con el tiempo uno se acostubra a dormir bien.

19:06  

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